Alpine y Mercedes fueron los equipos que inauguraron la actividad en el Circuito de Barcelona. Ambos equipos decidieron ser los primeros en probar sus monoplazas en la pista catalana durante la jornada inicial. Sin embargo, la sesión matutina no transcurrió de manera totalmente fluida para uno de los pilotos. Específicamente, el coche del piloto argentino experimentó una complicación técnica relacionada con el sistema de frenado apenas en las primeras vueltas que completó sobre el asfalto. A pesar de este inconveniente inicial que afectó su rendimiento y le obligó a reducir la velocidad, el piloto demostró habilidad y control al lograr regresar de forma segura a la zona de boxes del equipo. Una vez en boxes, los mecánicos se abocaron a solucionar el problema de frenos, permitiendo que el piloto argentino pudiera reincorporarse a la pista y continuar con el programa de pruebas previsto para el día.