Todo sucedió en la habitación número 10 del motel Torremolinos. Según fuentes policiales, la pareja ingresó al lugar el domingo a las 23, en una camioneta Fiat Strada blanca.
Cerca de las 9 de la mañana del lunes, un empleado escuchó ruidos que parecían disparos y, al acercarse, vio a Pisano salir de la habitación envuelta en una toalla y con la boca ensangrentada.
Al ingresar, el trabajador encontró a Lussa recostado en la cama con un disparo en la nuca. Junto a él, había un arma calibre .32, que fue secuestrada por la policía. Pisano, aunque estaba gravemente herida, seguía consciente en ese momento.