Para facilitar una modificación específica, el límite superior permisible para el contenido de oxígeno en los combustibles líquidos se ha revisado y establecido en 5.6%. Este ajuste se basa en hallazgos detallados en informes técnicos oficiales, que indican que esta alteración conduce a una mayor eficiencia de combustión y una correspondiente disminución en las emisiones de monóxido de carbono. Específicamente, el aumento en la eficiencia de la combustión significa que el combustible se quema de manera más completa, extrayendo más energía y reduciendo el desperdicio de combustible. La reducción de las emisiones de monóxido de carbono contribuye a mejorar la calidad del aire y los beneficios ambientales. Al implementar este límite de oxígeno actualizado, se hace factible aumentar la tasa de incorporación de biocombustible líquido renovable a un nivel del 15% dentro de la composición general del combustible. Esta mayor proporción de biocombustible renovable ayuda a reducir la dependencia de los combustibles fósiles y promueve la utilización de fuentes de energía más sostenibles.