El director de Obras Rurales, Mariano Arrignon, explicó que “Recalde es uno de los puntos más complejos, pero ahora ya no queda casi agua en las calles, eso es un alivio. La complicación la tenemos en lo que es el acceso, donde se desmoronó un puente debido a las intensas precipitaciones, cayeron 216 milímetros, que desde el tiempo que trabajo acá no recuerdo haber vivido nunca algo así”. Arrignon explicó que el relevamiento se inició incluso de manera previa al fenómeno climatológico. Por estas horas, según añadió, la prioridad es poder solucionar las consecuencias del desmoronamiento de esa estructura. En el lugar se trabaja con una retropala y una retroexcavadora, además de material que se envió desde nuestra ciudad para poder reestablecer la transitabilidad por el sector.