Javier Milei utilizó redes sociales para celebrar el Día de la Revolución de Mayo con un video animado donde expresó reflejando su estilo característico de comunicación directa y simbólica. Esta iniciativa busca conectar con el público mediante elementos visuales modernos, destacando su enfoque en la reinvención del discurso político. El uso de animación sugiere una estrategia de impacto emocional y viralidad, coherente con su imagen como figura disruptiva. Este gesto también puede interpretarse como un intento de legitimar su liderazgo a través de símbolos nacionales, aunque sus críticos lo ven como una instrumentalización del patriotismo.