El avance de la liquidación del Programa Crédito Argentino del Bicentenario para la Vivienda Única Familiar (Pro.Cre.Ar) marcó una transformación en la política habitacional vinculada a la gestión estatal de activos inmobiliarios. La Secretaría de Obras Públicas del Ministerio de Economía dispuso la venta de casas y departamentos que, aunque concluidos en diferentes etapas del programa, nunca recibieron adjudicatario. El sector público abrió la posibilidad de adquirir estas propiedades a través de subastas públicas electrónicas administradas en línea.