A pesar de la considerable mejoría que presentó Miguel Ángel Russo en los últimos días, al punto de que ya recibió el alta y dejó la clínica para descansar en su hogar, en Boca se manejan con mucha cautela y le comunicaron al entrenador que se recupere al ciento por ciento antes de retomar la actividad. Internamente esbozan que le van a dar "el tiempo que necesite".
La prioridad es la salud y no se negocia, más allá del ferviente deseo del DT de ya estar en el predio de Ezeiza al mando del plantel. La postura del club, con Juan Riquelme a la cabeza, es muy clara en ese sentido: se aferran a la indicación de los médicos, le transmiten calma a su líder y ningún tipo de apuro para que se reincorpore.