El piloto argentino arrastra la herencia de Jack Doohan, que en seis carreras con ese A525 hasta el GP de Miami se gastó hasta tres de los cupos en algunas partes del impulsor fabricado por Renault (MGU-H y turbo), cuando el límite es cuatro. Según el reglamento, un auto no puede utilizar más de cuatro ICE, MGU-H, MGU-K y turbocompresores al año. Y Colapinto ya va por el quinto de todos, además con una degradación importante acumulada tras los grandes premios de Bélgica, Hungría, Países Bajos e Italia.